sábado, 6 de octubre de 2012

Mitología en el Arte (III)



Júpiter y Ganímedes
Escultura romana del siglo II d.C.
Museo del Prado (Madrid)

Momento Representado:
A lo largo de la historia del arte el momento preferido de escultores y pintores de este mito ha sido el rapto mismo de Ganímedes por Júpiter/Zeus metamorfoseado en águila.

Causas y Consecuencias:

Ganímedes era un hermoso príncipe hijo del rey troyano Tros. Según el testimonio más antiguo, el de Homero, el joven fue secuestrado por Zeus en el monte Ida de Frigia, lugar donde pasaba el tiempo de exilio al que muchos héroes se sometían en su juventud, cuidando un rebaño de ovejas. 
El mito en sus comienzos carece de connotaciones homoeróticas. Será a posteriori cuando encontremos ciertas referencias: Platón opinaba en su Timeo que el mito de Ganímedes había sido inventado por los cretenses para justificar sus inclinaciones pederastas, que más tarde generalizaron los griegos.
En el Olimpo, Zeus hizo a Ganímedes copero de los dioses en los banquetes, donde se comía ambrosía y se bebía néctar, suplantando a la diosa Hebe. Todos los dioses se llenaron de gozo al ver al joven, salvo la diosa Juno/Hera, por cuya acción odió a los troyanos durante la notoria Guerra de Troya. 
Como el padre de Ganímedes echaba de menos a su hijo, Zeus encomendó a Hermes que le llevara dos caballos tan veloces que podían correr sobre el agua. Además Hermes también aseguró a su padre que el muchacho era ahora inmortal. Más tarde Zeus ascendió a Ganimedes al cielo como la constelación ACUARIO.
En la poesía, Ganímedes se convirtió en símbolo del amor pederástico.

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